martes, 9 de octubre de 2018

Delincuencia y Terror Digital 2.0


Por: Guillermo Alberto Hidalgo Montes



  El Internet es la ventana al mundo de la información así como a la globalización rompiendo fronteras para interconectar a la humanidad entera. Sin embargo, esta herramienta es diariamente utilizada por organizaciones delincuenciales así como grupos extremistas de todo tipo para operar, distribuir propaganda, comunicarse con sus seguidores e incluso reclutar. Gracias a la democratización tecnológica, hoy en día, los sitios web son creados, operados y mantenidos a un muy bajo costo, garantizando así, comunicaciones en un entorno multimedia de forma anónima e instantánea, además de proporcionar la gran ventaja de escapar a la censura o de otras formas de control gubernamental. El potencial operar, difundir imágenes y discursos en la red es prácticamente ilimitado, y a la facilidad de emitir mensajes globales se han sumado grados de sofisticación  y crueldad en el operar que han alcanzado niveles insospechados y nunca antes vistos.


  Los comunicados, fotografías y videos que difunden las agrupaciones delincuenciales así como armadas suelen producir un efecto de impotencia en la sociedad, que nada puede hacer con lo que lee o ve en esos mensajes enviados desde la clandestinidad tales como enfrentamientos entre cárteles de las drogas, ejecuciones realizadas por grupos fundamentalistas de cualquier corte ideológico o mensajes de propaganda de grupos radicalizados.


  En este contexto corremos el riesgo de generar el caldo de cultivo para que niños y jóvenes se anexen a grupos delincuenciales ya sean semi organizados u organizados o se radicalicen convirtiéndose en miembros de grupos terroristas o peor aún, en lobos solitarios, trayendo consigo terror e inseguridad en comunidades y regiones enteras.


         Esto va más allá de querer censurar el Internet, los gobiernos hacen esfuerzos muy grandes para poder contener y atacar estos riesgos digitales, pero ¿Qué podemos hacer como ciudadanos comunes y corrientes? Lo primero es entender que la educación en casa es cimiento para generar ciudadanos integrales, después educar a nuestros hijos de cómo usar las herramientas digitales de forma responsable, esto reduciría la probabilidad de ser víctima de delitos como extorsión, enganchado/a para el delito de trata de personas en cualquiera de sus modalidades, fraude digital, robo de identidad, entre otros. Por último no compartir actos violentos dentro de las redes sociales ya que una de las metas de éstos grupos es utilizar las ventajas del ciberespacio antes mencionadas para impactar al mayor número de personas posibles con el fin de reclutar posibles miembros y crear zozobra para evitar que la ciudadanía trate de enfrentarlos, como reza una de las estrategias más antiguas del terrorismo: “matar a uno para espantar a cien mil” y como si fuera poco, empiezan a formarse, cual bolas de nieve, cientos de noticias falsas o sobredimensionadas provocan histeria colectiva y un estado de vigila exagerada que puede llevar hasta linchamiento de probables responsables de un delito o de inocentes en el peor de los casos.



hidalgomontes@gmail.com



lunes, 8 de octubre de 2018

De Militares y Mitos


Por: Eduardo García Anguiano


Hablar de seguridad pública, militares y policías no está exento de prejuicios o mitos.

          Por la llegada del nuevo gobierno federal ha reiniciado la discusión sobre la seguridad. Al menos hay cuatro ámbitos de ella: mundial, nacional, pública e individual y es necesario no confundirlos para precisar a qué se refiere la participación de las corporaciones en cada caso.

          El debate más álgido se da en la seguridad pública, lo que requiere de parámetros más allá de la cromática del uniforme. En este espacio ya hemos comentado cómo se organizan las instituciones de seguridad pública en el mundo:

·    Por tipo de Estado y Forma de Gobierno.- Modelo centralista que ejerce la función preventiva y de investigación; descentralizado bajo la forma federal y policías locales fuertes o federal y múltiples cuerpos policiales dependientes de estados y municipios y, el modelo mixto cuya competencia es compartida entre autoridades centrales y locales.

·    Por la Naturaleza de las Corporaciones.- Con base en el origen de los elementos existen las policías de orden militar, civil y la coexistencia de ambas corporaciones.

·       Por la Función que Realizan las Instituciones de Seguridad Pública.- Bajo un modelo legalista al aplicar estrictamente las normas; de vigilancia y control que busca prevenir conductas no admitidas y de proximidad cuyo fin es prevenir y proteger derechos y necesidades de la comunidad.

          La combinación de los tres parámetros permite ubicar una corporación de seguridad púbica y su forma de operar; derivado de ello el mito de que los militares no participan en seguridad pública es sólo eso, un mito, pues en Colombia, Chile, España y muchos países más, forma parte de sus responsabilidades, tanto para la prevención e investigación de los delitos, como para las faltas administrativas. Por lo tanto, no sólo atienden asuntos de seguridad nacional.

          En dónde se adscriben las corporaciones que efectúan tareas de seguridad pública, pues en los ministerios del Interior cuando se trata de corporaciones civiles, lo que en México es similar a Gobernación y, cuando la corporación es militar está adscrita a los ministerios de la Defensa.

          De esta forma, lo más trascendente de una corporación de seguridad pública no es dónde se adscribe ni que color de uniforme porta, sino que cumpla el cometido para la que fue creada.

         Deng Xiaoping expresó: "No importa que el gato sea blanco o negro; mientras pueda cazar ratones, es un buen gato”.

@EGAnguiano





viernes, 28 de septiembre de 2018

Las Drogas y los Arrepentidos


Por: Mtro Eduardo García Anguiano


Es momento de que nuestro país cambie de paradigma en el tema de las drogas.

          El expresidente Ernesto Zedillo Ponce de León declaró que se equivocó al adoptar la prohibición de las drogas y no la regulación.

          En su intervención en la presentación del informe Regulación: El Control Responsable de las Drogas, de la Comisión Global sobre Políticas de Drogas en la Ciudad de México, explicó que las políticas proteccionistas de la represión y criminalización han tenido resultados devastadores.

          Los paradigmas sobre el tema tienen dos extremos opuestos: por un lado, la prohibición del consumo de drogas y la liberalización de estas por otra parte. Entre estos polos las posibilidades legales son numerosas y dependen de múltiples factores. 

La historia nos ilustra con algunos datos que les parecerán curiosos:

  • En Estados Unidos de América fue prohibido el consumo de bebidas alcohólicas mientras que en otros países se permitía. 
  • En la Rusia del siglo XIX los zares prohibieron el café, incluso mutilaron gente por su consumo y en los casos de personas asiduas al aromático o su distribución ilegal, la pena fue la muerte. 
  • No es delito fumar marihuana en los países siguientes: Australia, Bélgica, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Corea del Norte, España, Estados Unidos, Holanda, India, Israel, Jamaica, México, Portugal, República Checa, Suiza y Uruguay. 
  • En Bolivia y Perú los productos derivados de la coca son: jarabes, mates, harina, gaseosas, bebidas alcohólicas, pomadas, analgésicos, pasteles y panes, entre otros.

          En materia de consumo de drogas nunca ha existido un consenso al respecto, esperemos el curso de los acontecimientos en nuestro país con el nuevo gobierno federal por venir.

          En estos temas siempre es mejor citar a los clásicos, Keith Richards ha expresado: “Siendo claros, yo nunca he tenido problemas con las drogas; solamente con los policías”.


@EGAnguiano




martes, 25 de septiembre de 2018

¿Es Necesaria una nueva Ley de Armas de Fuego en México?


Por: Guillermo Alberto Hidalgo Montes


Según el documento titulado “Beyond Our Borders”, el más reciente informe del Center for American Progress, una organización estadounidense que se encarga de la investigación y defensa de políticas públicas. Los investigadores citan que los registros de la Agencia Federal de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) revelan que, entre 2011 y 2016, al menos 106.000 armas fabricadas en Estados Unidos estuvieron vinculadas con actividades delictivas en México.


                De esa cifra, 74.200 fueron compradas legalmente en territorio estadounidense, pero el informe también señala que cada año cerca de 213.000 armas de fuego son transportadas ilegalmente hacia territorio mexicano.


                Ahora bien, es necesario precisar que de este número que a bote pronto podría sonar escandaloso, no todo ese armamento es usado por la delincuencia organizada, ni se queda en territorio nacional, es decir, es una realidad que ciudadanos comunes y corrientes, sin nexos con actividades delincuenciales se están armando ante la incapacidad del Estado de garantizar la seguridad incluso, el último año, en el área comercial de SEDENA se vendieron un promedio de 40 armas de fuego diarias, 14 mil 400 en todo el año. La organización México Evalúa informó, que en 5 años los hogares con un arma registrada aumentaron en 60%, al pasar de 145 mil 939 en 2011 a 232 mil 746 en 2016. Es decir hay un número creciente que están haciendo valer el derecho de poseer armas de fuego que señala el artículo 10° constitucional. Sin embargo, la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos vigente, que data de la década de los 70´s es muy limitativa, ya que su fin era evitar que grupos subersivos se armaran contra el Estado, sin embargo a casi 50 años de distancia, el país y la fenomenología delincuencial han cambiado, situaciónes que han propiciado el mercado negro entre civiles no relacionados con actividades delincuenciales. Por otro lado, muchas de las armas internadas en México tienen como destino final Centro américa y el caribe. El mismo documento señala que, de 2014 a 2016, 50.133 armas que se produjeron en los Estados Unidos fueron recuperadas como parte de investigaciones criminales en quince países de América del Norte, América Central y el Caribe.

                   Los niveles de violencia vividos no solo en México, sino en la región han venido en aumento de forma constante, la sociedad ya no está dispuesta a quedarse quieta sin hacer nada, sin embargo, tampoco podemos cometer el error que nuestro vecino país del norte al hacer tan laxos sus controles para el exceso de las armas de fuego. Es hora de pensar en una nueva Ley en la materia que permita, después de aprobar rigurosos requisitos como tener un modo honesto de vivir, antecedentes no penales relacionados con violencia con armas de fuego, también psicológicos para poder tener derecho a comprar un arma y despúes de adquirirla que se vea como obligatorio tener capacitación inicial y por lo menos una vez al año para poder seguir ejerciendo el derecho de tener este tipo de herramientas.

                Me es muy incoherente que el Estado haga programas para desarmar a la ciudadanía cuando: 1) es un derecho consagrado en la constitución y 2) deberían antes concientizar a la ciudadanía para que registre las armas que posea, siempre y cuando cumplan con las características que la ley en la materia indica. Es necesario el comprender que las políticas encaminadas a desarmar a la ciudadanía, se enfocan en eso, en la ciudadanía, se ve muy difícil que un delincuente lleve su arma con la cual sustenta su modus vivendi ¿No cree usted?


                Las armas no matan personas, las personas matan personas, la educación es la clave, veamos ejemplos de países con la misma densidad poblacional: Suiza, con alrededor de 9 millones de personas es un país muy seguro donde todo ciudadano tiene un rifle de asalto en su casa proporcionado por el gobierno, por otro lado tenemos a Honduras con poco más de 9,100,000 habitantes, donde los la ley contra armas es muy estricta y tiene una de las tasas de homicidios más grande del mundo.


¿Será que es hora de tener una nueva Ley en cuanto a armas de fuego se refiere? Tendremos que esperar a que la nueva administración federal que está por comenzar de rumbo.

hidalgomontes@gmail.com





domingo, 23 de septiembre de 2018

Desaparecidos y el “Tráiler de la Muerte”


Por: Mtro. Eduardo García Anguiano


          El tristemente célebre transporte jalisciense nos recuerda que el tema de los desaparecidos es muy difícil de esclarecer.


          En el foro ¿Olvido, verdad o justicia? realizado en julio de este año en El Colegio de México, se escuchó el reclamo de los familiares de los desaparecidos y voces similares se han expresado en otros encuentros en distintas partes del país.


          Los casos son diversos, se pide la presentación de estudiantes, policías, empleados, delincuentes, en fin, gente de diverso tipo y actividad, o como en el caso del “Tráiler de la Muerte” donde los cadáveres “reclaman” a los familiares desaparecidos.


          La petición común es saber la verdad de lo sucedido en cada caso en particular para hacer justicia, a lo que el futuro gobierno federal se ha comprometido a dar respuesta.


          Por lo declarado en ese foro y en otros, los diagnósticos y conclusiones los asemejan a los casos sucedidos en Sudamérica y Centroamérica, en donde conflictos en el marco de la Guerra Fría enfrentaron a los gobiernos con parte de su ciudadanía y en mucho esto originó las desapariciones.


          Este parangón deviene en que bastaría con que el gobierno federal entrante asumiera el poder político, sacara los archivos y demostrara dónde están los desaparecidos para hacer justicia.


          El diagnóstico y estrategia que se vislumbran no son de lo más acertados, pues las causas de las desapariciones en México no tienen el mismo origen a las del sur del continente; al escuchar las demandas de los familiares se concluye que los desaparecidos no se encontraban en una guerra contra el gobierno, sino en hechos cotidianos, enfrentamientos delictivos, en tránsito por el territorio, feminicidios u otras razones que originaron la desaparición.


          Por lo que una propuesta basada en técnicas de investigación e inteligencia criminal y periciales forenses auguraría mejores resultados, pues se privilegiarían las pesquisas individualizadas para cada caso en concreto, mas que de manera grupal.
  

          El trabajo gubernamental señalado requeriría de la participación de las diversas fiscalías y los tres órdenes de gobierno, considerando la naturaleza de cada una de las desapariciones, no objeciones entre las autoridades gubernamentales.
  

El novelista Víctor Hugo expresó: “Ser bueno es fácil; lo difícil es ser justo”.


@EGAnguiano





miércoles, 19 de septiembre de 2018

Lo que el Terremoto nos Quiso Enseñar y Nunca Aprendimos


Por: Guillermo Alberto Hidalgo Montes

El día de hoy es un día muy especial en México, el 19 de Septiembre de a las 07:17 horas, ocurrió un terremoto que alcanzó una magnitud de 8.1 en escala de Richter en la ciudad de México y se estima que dejó más de 20,000 víctimas fatales y cientos de miles damnificadas. Irónicamente, 32 años después, el pasado 19 de septiembre de 2018 a las 13:14 horas, un terremoto, esta vez, de magnitud 7.1 dejó 369 muertos y miles de damnificados en 7 entidades y que, a 12 meses de la tragedia no han sido resueltas sus necesidades en su totalidad.


Ambas tragedias pusieron a prueba a la sociedad mexicana, en donde muchos casos hubo una cohesión social nunca antes vista en la sociedad mexicana como en los trabajos para recuperar a los niños víctimas dentro de la escuela Enrique Rébsamen, reuniendo víveres y distribuyéndolos en las zonas afectadas o la solidaridad de un gran número de países no sólo de la región, sino del mundo entero.


En una primera instancia las redes sociales funcionaron como una alternativa de comunicación para la  coordinación para la administración de la crisis sin embargo también es necesario señalar que en una segunda etapa, la sobre información generó saturación de ayuda en unos lugares y escases en otros Hubo reprobables actos de rapiña por pseudo damnificados, corrupción para entregar ayuda por parte de algunas autoridades que lucraron con la desgracia de la población o con la actitud de muchos “millenials” que aseveraban que gracias a ellos el país se pondría de nuevo en pie.


¿Pero hemos realmente aprendido algo? La verdad es que no, como toda crisis crea un estado de sobre alertamiento inmediatamente después de que esta ocurre, pero conforme pasa el tiempo, comenzamos a ser cada vez más laxos con las medidas que habíamos tomado en cuenta, ya pocos llevan su información respaldada de forma digital, ni se diga de kits de primeros auxilios, sistemas alternos de comunicación o verificar la batería de los aparatos electrónicos para emergencias como radios, lámparas, etc. La naturaleza no avisa dos veces, es mejor tener algo y no necesitarlo, como un kit de primeros auxilios que necesitarlo y no tenerlo. Este desastre natural hizo una herida profunda en México y más allá de presumir logros, debemos de disminuir la probabilidades de ser víctimas de otro fenómeno natural o social a través de realmente adoptar en lo individual, lo familiar y lo social una cultura de prevención. Tomen cursos de primeros auxilios, tengan reservas de comida en sus casas, aprendamos a no depender 100% de la tecnología, tenga formas alternas de comunicación con su familia. No es necesario que la naturaleza nos recuerde de nuevo que tan insignificantes somos, hay que estar preparados ya que uno nunca sabe lo que pueda ocurrir.


hidalgomontes@gmail.com



domingo, 16 de septiembre de 2018

Los Militares y la Seguridad


Por: Mtro. Eduardo García Anguiano


         Con relación a la participación en la seguridad de las fuerzas armadas, los mexicanos tienen ideas diferentes a las de los críticos con opinión publicada.


          Corresponde al Ejército y a la Marina llevar a cabo acciones de combate contra el crimen organizado, así opinan ocho de cada 10 mexicanos, de acuerdo con la encuesta telefónica “Fuerzas Armadas”, realizada por el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP) de la Cámara de Diputados.


          Asimismo, señalaron que ambas instituciones deben continuar con el patrullaje en las calles y carreteras nacionales. La encuesta también identificó que entre las instituciones que realizan tareas de seguridad, el Ejército y la Marina son las mejor calificadas.


          El estudio del CESOP nos dice que el 74% de los encuestados apoyó la creación de una ley que otorgue un marco legal que apoye a la Secretaría de la Defensa Nacional y a la Secretaría de Marina, para realizar labores contra el crimen organizado.


          Sobre la pregunta de cuáles deberían ser las labores que desempeñara el Ejército, un 54% de los encuestados contestó que el combate al crimen organizado; 22% respondió que le corresponde trabajar por la seguridad nacional y; 18% señaló realizar programas en casos de desastres naturales.


          Estas opiniones no están lejos de lo que dicen nuestras normas y programas de gobierno, pues el crimen organizado está catalogado como asunto de seguridad nacional en el Programa para la Seguridad Nacional 2014 – 2018 y, por supuesto, contenido en la Ley Federal Contra la Delincuencia Organizada.


          Cuando se dice que las corporaciones policiales locales no están preparadas para el control del crimen organizado se menciona como si fuera su obligación, cosa que es incorrecta, pues por disposiciones constitucionales les corresponde la seguridad pública, conforme a lo dispuesto en el Artículo 21 de la Constitución General de la República.


          Por lo que aun con policías locales muy capaces, las fuerzas armadas y la Policía Federal deben seguir actuando contra el crimen organizado, salvo que cambiase el marco legal vigente.


León Tolstoi expresó: “Los dos guerreros más importantes son la paciencia y el tiempo”.


@EGAnguiano